Caso: Un hombre de 68 años,
sudamericano, cuya identidad y nacionalidad prefirió no revelar. Fue un
empresario muy trabajador, y tras el retiro comenzó a sufrir una ansiedad muy
fuerte.
Por confidencialidad no se
atendió en su país, sino en algún lugar del Caribe. Le recetaron medicinas y se
volvió adicto. “No me explicaron bien cómo manejarlo”. Se atendió luego en otro
país de Sudamérica, pero pasó lo mismo.
Luego fue a New York, donde
no le gustó el ambiente, y finalmente a Miami, donde lo desintoxicaron y lo
sometieron a un tratamiento distinto a los anteriores. El psiquiatra le explicó
que las medicinas que había estado tomando causaban dependencia y tolerancia.
Dependencia:
Tras
muchos meses o años de consumir un medicamento aparecen signos de “abstinencia”,
que implica síntomas psicológicos y físicos.
Síntomas psicológicos: Sentir que la medicina no ha ayudado y que la ansiedad aumenta, produciéndose además abatimiento y desesperanza.
Síntomas físicos: Náuseas, temblores, y en algunos casos episodios epilépticos.
Tolerancia:
El
cuerpo se habitúa a la medicina, desarrollando una resistencia a los efectos,
por lo que se necesitan dosis más elevadas.
Las causas de la ansiedad en
este caso están centradas en los cambios radicales en la rutina de vida, tras
muchos años de sentirse productivo, estable, jefe y cuidador de su familia;
pasó a ya no tener que preocuparse por nada, ni el funcionamiento de su empresa
ni sus hijos que ya habían crecido. Se encontró pues, frente a un gran vacío.
El tratamiento contra la ansiedad debe ser multifacético.
No se debe generalizar, cada caso es diferente.
La motivación del paciente y el apoyo familiar es más que necesario.
La desintoxicación puede ser
ambulatoria, por consulta externa, o en un ambiente hospitalario. Por tratarse
de un adulto mayor, se prefirió este último porque así podía estar bajo
observación durante las 24 horas por si había alguna complicación médica
(generalmente digestiva o cardiovascular).
El paciente salió de la unidad
de desintoxicación a los 5 días. La parte física del tratamiento había
concluido. Pero el trabajo duro es en la parte emocional, puesto que hay que
perder el hábito, dejar de hacer lo que se ha venido haciendo durante mucho
tiempo, en ese sentido cumplen un papel fundamental las terapias individuales,
grupales o de familia.
Un rol importante lo cumplen
las organizaciones como Alcohólicos Anónimos o Narcóticos Anónimos, donde el
paciente puede encontrar personas con problemas similares y con las mismas
ganas de superarlos, generando soporte emocional frente a cualquier crisis o
amenaza de recaída.
Fuente: El Comercio.

Es una interesante historia. Últimamente los ancianos consumen excesivamente quimicos para aliviar " sus signos y sintomas" de una enfermedad, y es cierto, pero es malo cuando uno los consume excesivamente, aqui en este aspecto deberia de haber control y limites
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ResponderEliminarUna de las causas de la farmacodependencia es la misma sociedad globalizada que se encuentra fuertemente marcada por el consumismo, el cual atraviesa todos los niveles y ámbitos de nuestra vida. Este medio social se caracteriza por promover este tipo de consumo que nos envuelve en la ilusión de poder acceder a todos los medicamentos con recetas o sin recetas . De esta manera, el tener y el ser aparecen como equivalentes. Sumemosle la rentable industria de los ansiolíticos, con inmensas y costosas propagandas, que alegan tener la solución a todo tipo de problemas, es lamentable que los mismos especialista de la salud puedan cometer estos errores, y encima con personas mayores.
ResponderEliminarEn mi experiencia he visto lo opuesto, personas adultas mayores negándose a tomar sus medicinas afirmando que "no los curan", en una sociedad como la nuestra en que para las empresas, incluidas las framaceuticas se busca el mayor éxito monetario, por encima de la satisfacción de los clientes se generan casos como este, el de personas que caen adictas a medciamentos y de personas que no confian en estos medicamentos. Creo que nuestro deber es informar lo mas que podamos acerca de este tipo de medicamentos, a la vez denunciar hechos en los que vemos como se aprovechan de las personas enfermas. Se que suena algo inocente pero me parece que poco a poco se puede lograr un cambio, empecemos por nuestras familias y seres queridos!
ResponderEliminarLa medicación debe darse siempre de forma responsable en todas las etapas de la vida pues pueden pasar cosas como las que has mencionado y que llevan a otros procesos necesarios (desintoxicación) que también afectan negativamente al adulto mayor. Por eso también es recomendable asistir a instituciones serias, aunque a veces pueda ser el costo un poco más alto o sino también a los servicios que brinda el propio estado
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