lunes, 30 de septiembre de 2013

La adicción a los ansiolíticos en la vejez.



Caso: Un hombre de 68 años, sudamericano, cuya identidad y nacionalidad prefirió no revelar. Fue un empresario muy trabajador, y tras el retiro comenzó a sufrir una ansiedad muy fuerte.



Por confidencialidad no se atendió en su país, sino en algún lugar del Caribe. Le recetaron medicinas y se volvió adicto. “No me explicaron bien cómo manejarlo”. Se atendió luego en otro país de Sudamérica, pero pasó lo mismo.


Luego fue a New York, donde no le gustó el ambiente, y finalmente a Miami, donde lo desintoxicaron y lo sometieron a un tratamiento distinto a los anteriores. El psiquiatra le explicó que las medicinas que había estado tomando causaban dependencia y tolerancia.


Dependencia: Tras muchos meses o años de consumir un medicamento aparecen signos de “abstinencia”, que implica síntomas psicológicos y físicos.


Síntomas psicológicos: Sentir que la medicina no ha ayudado y que la ansiedad aumenta, produciéndose además abatimiento y desesperanza.

Síntomas físicos: Náuseas, temblores, y en algunos casos episodios epilépticos.


Tolerancia: El cuerpo se habitúa a la medicina, desarrollando una resistencia a los efectos, por lo que se necesitan dosis más elevadas.


Las causas de la ansiedad en este caso están centradas en los cambios radicales en la rutina de vida, tras muchos años de sentirse productivo, estable, jefe y cuidador de su familia; pasó a ya no tener que preocuparse por nada, ni el funcionamiento de su empresa ni sus hijos que ya habían crecido. Se encontró pues, frente a un gran vacío.


El tratamiento contra la ansiedad debe ser multifacético.

No se debe generalizar, cada caso es diferente.

La motivación del paciente y el apoyo familiar es más que necesario.


La desintoxicación puede ser ambulatoria, por consulta externa, o en un ambiente hospitalario. Por tratarse de un adulto mayor, se prefirió este último porque así podía estar bajo observación durante las 24 horas por si había alguna complicación médica (generalmente digestiva o cardiovascular).


El paciente salió de la unidad de desintoxicación a los 5 días. La parte física del tratamiento había concluido. Pero el trabajo duro es en la parte emocional, puesto que hay que perder el hábito, dejar de hacer lo que se ha venido haciendo durante mucho tiempo, en ese sentido cumplen un papel fundamental las terapias individuales, grupales o de familia.


Un rol importante lo cumplen las organizaciones como Alcohólicos Anónimos o Narcóticos Anónimos, donde el paciente puede encontrar personas con problemas similares y con las mismas ganas de superarlos, generando soporte emocional frente a cualquier crisis o amenaza de recaída.

Fuente: El Comercio.

La vejez como etapa del desarrollo humano. 2da parte - Tareas del desarrollo.



Todo a su tiempo


Imaginen a un adolescente que no es capaz de establecer relaciones sociales con el sexo opuesto; o un niño que tiene enormes dificultades para realizar simples cálculos matemáticos; o un adulto que no puede conservar un empleo más de unos pocos meses. Existen “tareas” en cada etapa de la vida, que el ser humano necesita cumplir en busca de su desarrollo y bienestar psicológico.
 

Con la llegada de la vejez se producen cambios, tanto a nivel biológico como psicológico, y también en cuanto a las expectativas de la sociedad. Pero la persona sigue siendo persona, y como tal, tiene la necesidad de sentirse capaz, satisfecho con lo que hace, exitoso.


Robert Havighurst, educador y experto en envejecimiento, señaló en 1972 la aparición de distintas tareas del desarrollo, en función a cada etapa de este. Para la etapa de la vejez, formuló seis:

(Fuente: Schaie & Willis, 2003)


Es evidente que algunas de estas tareas son muy difíciles de realizar si el anciano es abandonado por su entorno. Es corresponsabilidad de los gobiernos y la sociedad civil el ser facilitadores en la autorrealización de este grupo vulnerable (que no debería serlo) de la población.


Referencias:

Schaie, W. & Willis, S. (2003). Psicología de la Edad Adulta y la Vejez. Madrid: Pearson.

Enlace (en inglés): descripción de la teoría de R. Havighurst:

Medicamentos genéricos, una paradoja.



¿Qué son los medicamentos genéricos?


Son fármacos equivalentes a los medicamentos de marca en cuanto a su composición, dosis, y acción terapéutica, no tienen derechos de patente por lo que se producen y comercializan libremente.


 (Fuente: Sisol)                             


La única diferencia es que son más baratos, en algunos casos los medicamentos comerciales son “solamente” el triple o cuádruple de caros, pero en otros la diferencia es mucho mayor, como el caso de la Amoxicilina de 500 mg (antibiótico muy utilizado) que cuesta alrededor de S/. 1.20 y el genérico se puede conseguir a 11 céntimos.


Hay diferencias aún más grandes, como el Omeprazol (antiácido utilizado para quienes como yo, sufren de gastritis), que puede costar casi 5 soles en su presentación de marca, pero que se consigue su genérico a solo 20 céntimos. Pero seguramente el caso más ridículo podría ser el de cierta marca de Ibuprofeno, que cuesta alrededor de 250 veces más que su genérico.


      (Fuente: Sisol)                            


A pesar de eso, el consumo de medicinas genéricas abarca, a lo mucho, tan solo el 25% del mercado farmacéutico en el Perú. ¿Por qué ocurre esta paradoja?


Causas: 

  •  Agresiva estrategia de promoción de las empresas farmacéuticas, con incentivos para lograr que los médicos receten sus productos.
  • Concentración de puntos de venta: 5 ó 6 cadenas controlan 2/3 de las ventas.

Entonces, médicos y cadenas tienen conflictos de interés, pero la legislación puede entrar a tallar, como en España, en donde la ley obliga a los médicos a indicar el nombre genérico en las recetas. 


Más allá de las obligaciones legales, lo inteligente es informar a los consumidores y exhortarlos a exigir a los médicos que les den los nombres de los genéricos.



Algunos enlaces de interés:


Lista de genéricos:  
http://www.sisol.gob.pe/home/hs/lista-de-126-medicamentos-genericos.pdf


Investigación acerca de las diferencias entre países de América Latina en el tratamiento legal de este tema:


Algunas comparaciones de precios:


El tema tratado en diarios nacionales:


domingo, 22 de septiembre de 2013

Longevidad, las mujeres arriba en Japón.



El pasado 14 de Setiembre se batió un récord en Japón: nunca antes habían tenido tantos centenarios.





54.397 es el número de personas mayores de 100 años, pero atención, más de 47.600 (87,5%) son mujeres, mientras que los hombres centenarios son “solo” algo más de 6.700. La manera como se ha incrementado esta población es impresionante: 10.000 en 1998, 30.000 el 2007, superando los 50.000 en el 2012.


Las mujeres también ganan largamente en esperanza de vida, con 86,4 años contra 79,9 de los varones. De cualquier manera, este suceso, que da cuenta del éxito que tiene una sociedad pues evidencia una baja tasa de mortalidad, implica desafíos muy difíciles: las economías desarrolladas tienen el inconveniente de tener problemas de salud crónicos, pues con la vejez aumenta la vulnerabilidad del organismo y la posibilidad del cáncer y otros males no agudos se hace presente, y los tratamientos no son precisamente económicos.


De igual manera, el sistema de pensiones para los jubilados se ve en aprietos ya que la población joven va disminuyendo y con ello la fuerza de trabajo; es necesario entonces, que las sociedades modernas se adapten a estas nuevas configuraciones demográficas.

Fuente: EFE
http://efe.ikuna.com/187_america/2212774_japon-alcanza-el-record-de-54-000-personas-mayores-de-100-anos.html