lunes, 14 de octubre de 2013

Envejecimiento – 3ra parte: Cambios asociados a la edad (2)



Además del aumento progresivo del riesgo de enfermar y del declive sensorial, el envejecimiento trae consigo un enlentecimiento de la actividad cognitiva y comportamental:


El cuerpo se mueve más lentamente, con menos agilidad por la atrofia muscular, degeneración ósea, y posiblemente artritis. El equilibrio también puede disminuir, y con ello el riesgo de caídas y fracturas crece peligrosamente.

El tiempo de reacción aumenta, es decir, la velocidad con que las personas reaccionan para ejecutar tareas motoras disminuye. Las tareas pueden ser simples (como encender la luz) en donde la velocidad llega a disminuir en un 20%, y tareas complejas (como escribir a mano o a máquina) donde la velocidad puede disminuir hasta en un 50%.


Esta disminución en la “velocidad de procesamiento de información” supone un enlentecimiento en las capacidades de aprendizaje, memoria, percepción e inteligencia.





A partir de los 30 años las personas empiezan a despertarse en medio de la noche, para los 50 años es muy raro que una persona pueda dormir toda la noche sin interrupción.

Después de los 60 años, se producen dificultades para conciliar el sueño al acostarse y también luego de despertarse en medio de la noche.





Referencias:

Schaie, W. & Willis, S. (2003). Psicología de la edad adulta y la vejez. Madrid: Pearson Educación

Envejecimiento – 3ra parte: Cambios asociados a la edad (1)



Con el correr de los años, el cuerpo sufre cambios, uno de ellos es el aumento de su vulnerabilidad frente a las enfermedades.

Enfermedades más comunes

  • Artritis
  • Hipertensión
  • Problemas de audición
  • Enfermedades cardiacas
  • Problemas de visión
  • Sinusitis
  • Problemas ortopédicos
  • Diabetes
  • Arteriosclerosis
  • Várices

La aparición de estos males se puede postergar en mayor o menor medida, pues un estilo de vida adecuado prepara al cuerpo para hacerlo más resistente frente a estas amenazas, sin embargo, por muy bueno que sea el estilo de vida, existe un lento deterioro funcional a medida que la edad avanza, tales pérdidas incluyen:

Actividad sensorial:




Vista: Cambios en la retina y sistema nervioso a partir de los 55 años. Cataratas y glaucoma alcanzan una incidencia mayor a finales de la sexta década de vida (cataratas 20-25% a los 75 años). El cristalino se endurece y se vuelve amarillo, se necesita entonces mayor iluminación para lograr una buena visión.




Audición: entre los 45 a 54 años de edad, el 19% tienen dificultades. A los 79 años prácticamente se generaliza, alcanzando el 75%. Los hombre tienen mayor pérdida auditiva que las mujeres. Existe una mayor dificultad con los sonidos altos.



El gusto y olfato disminuyen con la edad, ello implica un mayor riesgo de intoxicación alimentaria pues la persona no logra distinguir olores y sabores amenazantes.

El tacto también se afecta, la percepción del dolor y temperatura se vuelven menos eficientes.




Referencias:

Schaie, W. & Willis, S. (2003). Psicología de la edad adulta y la vejez. Madrid: Pearson Educación

Enfermedades del cerebro y sistema nervioso – 2da parte: Enfermedades neurodegenerativas



¿Qué es una enfermedad neurodegenerativa?



Las células del cerebro y de la médula espinal se encargan de funciones tales como: control del movimiento corporal, procesamiento de información sensorial, toma de decisiones, entre otras. 

Estas células, las neuronas, tienen la desfavorable particularidad de que no se regeneran fácilmente, por ello el daño y la progresiva pérdida de ellas resulta en consecuencias catastróficas. 


Las enfermedades neurodegenerativas se producen por el deterioro de las neuronas; o de la vaina de mielina, que es un recubrimiento presente en muchas de estas neuronas, y sirve para facilitar la comunicación intercelular, acelerando los impulsos nerviosos.


Existen varias enfermedades de este tipo, y producen una diversidad de disfunciones y discapacidades, incluyendo demencia. Las más comunes, además de la Enfermedad de Alzheimer son:


Enfermedad de Parkinson: 


Se caracteriza por problemas en el movimiento, rigidez muscular, temblor, dificultad en el equilibrio y postura. Se afecta también la habilidad para escribir, y el habla se vuelve más lenta y monótona, además de cansancio y dolor.


No se ha determinado las causas, se sabe que ocurre fundamentalmente en personas mayores de 50 años, incrementándose considerablemente el riesgo a medida que se envejece más. Poco se sabe sobre causas genéticas.


Esclerosis Múltiple: 


Los síntomas son muy variados, los principales suelen ser problemas de movimiento y equilibrio, dolor, espasmos musculares y tensión muscular. Todavía no se han entendido las causas de este mal, pero se sabe que se inicia a edades tempranas, siendo entre 20 y 40 años las edades de inicio más frecuentes.


Enfermedad de Huntington: 


Se afecta el movimiento, comportamiento y la cognición (percepción, consciencia, pensamiento). Se caracteriza por movimientos involuntarios, se sabe que es hereditaria, se manifiesta temprano (mayormente antes de los 20 años) y no tiene cura.


Esclerosis Lateral Amiotrófica: 


Las neuronas motoras mueren y se presenta una pérdida progresiva del control muscular, impidiendo la independencia de la persona. Es una enfermedad mortal. 


Demencia Frontotemporal: 



Suele afectar en edades comprendidas entre 45 y 65 años; de progreso lento, afecta principalmente la personalidad: relaciones sociales y control de emociones, cambios bruscos en el estado de ánimo. Afecta también el lenguaje, la lectura y escritura, además de rigidez muscular.

 

Enlace:

London Brain Centre. “Neurodegenerative Deseases":